
La empresa Galactic Resource Utilization (GRU Space) —fundada por el ingeniero Skyler Chan— ha comenzado a aceptar reservas anticipadas para su propuesta de alojamiento en la superficie lunar, una iniciativa que combina turismo espacial de ultra-lujo con avances en ingeniería de hábitats fuera de la Tierra.
Según la compañía, los interesados en asegurar un lugar entre los primeros visitantes deben pagar una tasa inicial no reembolsable (para filtrar reservas serias) y luego fijar un depósito que oscila entre 250 000 y 1 000 000 de dólares, monto que garantiza prioridad en la futura ocupación una vez que las instalaciones estén operativas en la Luna.
El diseño propuesto contempla hábitats inflables y módulos que puedan proteger a los huéspedes de condiciones extremas de temperatura, radiación y micrometeoritos. Los módulos iniciales estarían destinados para estancias breves, con capacidad para muy pocos pasajeros simultáneamente, en el contexto de viajes planificados para la primera mitad de la década de 2030.
Expertos en turismo espacial estiman que, una vez sumados los costos de transporte desde la Tierra, el precio total de una estancia podría superar fácilmente los 10 millones de dólares por persona, cifra que refleja no solo el alojamiento sino también el lanzamiento y aterrizaje en la Luna.
Aunque la iniciativa abre un nuevo capítulo en el sector del turismo espacial comercial, los críticos señalan que aún existen grandes retos tecnológicos y logísticos antes de lograr una operación estable y segura en un entorno tan hostil como el lunar.