
El incidente ocurrió cuando Eduardo José Restrepo Caballero, de 27 años y originario de Barranquilla, abordó un avión de Spirit Airlines que lo trasladaría de regreso a Colombia bajo custodia migratoria.
A pocos minutos del despegue desde el Aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale-Hollywood, Restrepo se dirigió al baño trasero de la aeronave y, según informes oficiales, comenzó a destruir los paneles interiores y derramó un líquido desconocido en el piso, lo que provocó alarma entre la tripulación y los pasajeros.
Debido a la magnitud de los daños materiales, estimados en alrededor de 10.000 dólares por las autoridades aeronáuticas, el piloto decidió regresar a la puerta de embarque y evacuar a los pasajeros.
El personal técnico inspeccionó la aeronave antes de reprogramar el vuelo. Tras estos hechos, Restrepo fue sacado del avión y detenido nuevamente por las fuerzas del orden en Florida.
Las autoridades han presentado cargos contra el colombiano por daños criminales y alteración del orden, delitos considerados graves bajo la legislación federal y estatal estadounidense.
Expertos legales han señalado que, de ser condenado, podría enfrentar penas de hasta cinco años de prisión, lo cual se sumaría a su situación migratoria ya complicada.