
Por: Unidad Investigativa
En los círculos políticos de Ibagué, el nombre del concejal Andrés Zambrano se ha convertido en sinónimo de una dualidad cinematográfica.
Frente a las cámaras de sus redes sociales, es el fiscalizador implacable, el heraldo de la moralidad que ataca cada movimiento de la alcaldesa Johana Aranda.
Pero tras el telón de su discurso incendiario, se esconde una crónica de intriga de alcoba que revela cómo el cabildante habría utilizado el romance como una llave maestra para saquear la burocracia del municipio.
Fuentes del Concejo de Ibagué aseguran que Zambrano, desplegando sus dotes de seductor, dignos de un galán de barrio popular, habría entablado una relación simultánea con dos funcionarias de la Alcaldía de Ibagué.
A sus espaldas, sus propios compañeros de recinto aseguran que el joven político enamoró a las mujeres con un cálculo milimétrico: penetrar la estructura administrativa para pagar sus deudas de campaña.
Mientras en público tildaba al gobierno de ineficiente, en la intimidad del poder susurraba las hojas de vida de sus soldados más leales.
La prueba reina de esta doble moral no está en los videos de TikTok del concejal, sino en las actas de contratación del año 2025. Los romances le permitieron a Zambrano consolidar un verdadero carrusel de cuotas en una de las carteras más sensibles de la ciudad: la Secretaría de Salud.
Los beneficiados de esta estrategia de seducción y presión, contratados con plazos que oscilaron entre los 5 y 10 meses, hacen parte de la primera línea que hizo campaña con él, demostrando que en el equipo de Zambrano no se trabaja por ideología, sino por el contrato.

Si alguien tiene dudas de que la lealtad a Andrés Zambrano paga, y paga muy bien, solo tiene que mirar la cuenta bancaria de Juan Sebastián Salguero.
El que fuera el estratega y jefe de campaña del concejal impoluto, ha demostrado una habilidad casi mística para facturar donde su jefe pone el ojo. Según el rastro dejado en el SECOP, Salguero no se conformó con las migajas: en 2024, mientras su jefe iniciaba su show de oposición en el Concejo, él ya se aseguraba más de $44 millones de pesos en contratos con la Alcaldía de Ibagué.

Pero el premio mayor llegó en 2025, el año del romance y la mermelada. Salguero recibió un generoso contrato por más de $50 millones de pesos. ¿Su misión? "apoyar procesos contractuales", es decir, el zorro cuidando las gallinas en la misma dependencia donde el concejal metía sus goles burocráticos.
VER CONTRATO DE JUAN SEBASTIÁN SALGUERO
Sin embargo, este idilio financiero no nació en Ibagué. Los tentáculos de este dúo dinámico vienen de lejos. En el historial del abogado Salguero resaltan contratos por más de $200 millones en la Alcaldía de Fusagasugá entre 2022 y 2023.

Casualmente en esos mismos años, Zambrano era el todopoderoso asesor jurídico y político del entonces alcalde de Fusa Jairo Hortúa, de hecho, la noticia de su contratación fue publicada en sus redes sociales hace unos años.

Donde Zambrano asesora, Salguero factura; y donde Zambrano "hace oposición", Salguero cobra. Una simbiosis perfecta que demuestra que, para estos paladines de la nueva política, el erario público es el mejor aliado de su proyecto de vida.
Pero si el contrato del abogado Salguero es la joya de la corona, el resto de la corte de Zambrano no se queda atrás para facturar con el gobierno. Como si se tratara de un paquete “todo incluido”, negociado en las sábanas de la burocracia, el carrusel de cuotas la completan nombres que hoy le cuestan a los ibaguereños casi mil millones de pesos.
Mientras el concejal se afana por sacar videos y fotos diarias en sus redes sociales, su séquito se alimenta del presupuesto oficial financiando a sus escuderos:
Alexandra Rosas Tibabuzo, quien como psicóloga se encargaba de las estrategias de salud; Jairo Quevedo, abogado especializado que blindaba los procesos jurídicos de la dependencia; Jefferson Fabián López, encargado de combatir el dengue mientras la verdadera plaga burocrática se extiende; y Cristian Camilo Lozano Guzmán, otro jurista de confianza para cerrar el círculo.
VER CONTRATO DE ALEXANDRA ROSAS TIBABUZO
VER CONTRATO DE JEFFERSON FABIÁN LÓPEZ
VER CONTRATO DE CRISTIAN CAMILO LOZANO GUZMÁN
Ibagué asiste hoy a la caída de una máscara. El concejal Andrés Zambrano ha demostrado ser un maestro de la simulación: un hombre que utiliza el corazón de las mujeres para llenar los bolsillos de sus amigos.
¿Acaso se está dejando meter "goles" la alcaldesa Johana Aranda o estamos ante un pacto de no agresión que se disfraza de oposición?
En política nada es gratis y resulta altamente sospechoso que un concejal que "raja" de la gestión de la mandataria tenga la cómoda capacidad de ubicar a sus amigos en el gobierno. ¿Será que les dan continuidad este 2026, con ley de garantías?...
Lo cierto es que con esto queda claro que la oposición de Zambrano es de papel, o mejor dicho, de sábanas, una puesta en escena diseñada para ocultar que, mientras se desgarra de indignación en el Concejo, sus tentáculos siguen succionando los recursos de la ciudad que él jura defender.