
El grupo armado ELN publicó un comunicado en el que sostiene que el cuerpo de Camilo Torres, figura histórica del conflicto armado colombiano desaparecida desde su muerte en combate en 1966, fue encontrado y su autenticidad “verificada”, solicitando que los supuestos restos sean depositados en la Universidad Nacional de Colombia, donde el religioso fue capellán y fundador de la facultad de Sociología.
Sin embargo, fuentes oficiales han subrayado que no existe una confirmación científica concluyente. La Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD) y el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLCF) están realizando análisis forenses sobre muestras óseas, pero aún no han establecido con certeza que los restos pertenezcan a Torres.
La controversia se intensifica porque el ELN no ha presentado evidencias públicas, ni ha detallado el lugar del hallazgo ni las circunstancias del supuesto descubrimiento, lo que para críticos genera dudas sobre la veracidad del anuncio.
Por su parte, la UBPD ha reconocido que hay “avances significativos” que podrían indicar la localización del cuerpo, pero aclaró que la identificación definitiva aún está pendiente.
La figura de Camilo Torres Restrepo sigue siendo profundamente simbólica en Colombia: sacerdote, sociólogo y militante guerrillero, su legado se entrelaza con debates históricos, sociales y políticos sobre el conflicto armado y los procesos de memoria y justicia transicional en el país.
La verificación final de los restos, mientras tanto, se convierte en un hito potencial para cerrar un capítulo de más de seis décadas de incertidumbre.