
En un mensaje dirigido a miembros de las fuerzas armadas durante el feriado de Acción de Gracias, Trump afirmó que las operaciones marítimas de Estados Unidos han logrado “detener en un 85 %” el tráfico de drogas que salía desde Venezuela por vía marítima, lo que, según él, ha forzado a los traficantes a buscar rutas terrestres.
Ante ese panorama, el mandatario anunció que las Fuerzas Armadas de su país “muy pronto” iniciarán acciones por tierra contra quienes —asegura— participan en el narcotráfico venezolano. Dijo que “la tierra es más fácil” y que esa fase de operaciones comenzará en los próximos días.
El anuncio se produce en medio del despliegue militar que Washington ha reforzado en el Caribe y el Pacífico, con embarcaciones de guerra, portaaviones y otras unidades. Según fuentes estadounidenses, estas fuerzas estuvieron involucradas en decenas de ataques a embarcaciones atribuidas al narcotráfico desde septiembre de 2025.
La respuesta de Caracas no se ha hecho esperar: el gobierno venezolano ha denunciado que estas medidas son una “agresión” y una posible excusa para una intervención militar o cambio de régimen.
El anuncio de operaciones terrestres marca una escalada en la estrategia antidrogas de Estados Unidos y deja en incertidumbre el futuro inmediato de las relaciones diplomáticas entre Washington y Caracas, con posibles repercusiones para toda la región.