
El Gobierno de Rusia emitió este 18 de diciembre de 2025 una fuerte advertencia a Estados Unidos en medio de la creciente tensión con Venezuela, tras medidas recientes como el bloqueo de buques petroleros sancionados y otras acciones de presión contra la economía venezolana. Moscú señaló que una intensificación del conflicto no solo agravaría la situación entre las dos potencias, sino que también podría desencadenar “consecuencias impredecibles para todo el hemisferio occidental” si Washington continua por el camino de la confrontación.
La advertencia rusa se produjo en el contexto de una escalada diplomática y militar, en la que la administración del presidente estadounidense Donald Trump ha reforzado su presencia en la región caribeña y aplicado sanciones más estrictas contra activos energéticos venezolanos, mientras acusa al gobierno de Nicolás Maduro de vínculos con narcotráfico y terrorismo. Moscú expresó su preocupación por estas medidas unilaterales, especialmente aquellas que afectan el transporte marítimo internacional, y urgió a evitar decisiones que puedan provocar un choque mayor.
Además de llamar a la calma, el Gobierno ruso reiteró su apoyo a Venezuela y abogó por la normalización del diálogo entre Washington y Caracas dentro de un marco de respeto al derecho internacional, subrayando que una escalada militar o política no resolvería los problemas sino que los complicaría aún más.
Expertos en relaciones internacionales interpretan la advertencia como parte de un esfuerzo de Moscú por posicionarse como un actor influyente en la región y contrarrestar las acciones de Washington, reforzando la estrecha relación con Caracas y resaltando los riesgos de cualquier confrontación directa que involucre a potencias globales cerca del territorio latinoamericano.